Congregación

Misioneras Esclavas del Inmaculado Corazón de María

Las Misioneras Esclavas del Inmaculado Corazón de María somos seguidoras de Cristo y consagradas a Él en una Congregación de vida apostólica, y continuadoras del carisma y misión de nuestra fundadora, Madre Esperanza González Puig.

La congregación nace en la ciudad de Lleida (España), el 19 de junio de 1862.

En 1863 obtuvo la aprobación diocesana y en 1887 el Decreto de alabanza de la Santa Sede.

El día 20 de julio de 1896, Su santidad León XIII otorgó la aprobación pontificia.

La fundación tuvo su origen en la experiencia mística que tuvo Esperanza en 1851: después de comulgar, vio delante de sí a Jesús atado a la columna, tan despedazado que luego, sólo de pensarlo se estremecía de pena. Estaba rodeado de muchas mujeres “perdidas” según ella expresa, y entendió que Jesús le decía: “Mira, hija, cómo sufro por esas mujeres, sálvalas y alíviame”. Y en ese momento le manifiesta su deseo de que funde un Instituto bajo la protección del Corazón de su Madre, cuyo nombre le ha de dar, para recoger a esas mujeres.

Durante diez años tropezó con serios obstáculos y oposiciones, empezando por el Prelado de la Diócesis, decía que ya había otras Órdenes fundadas para ese fin. El traslado a Pamplona de este Prelado fue providencial.

congregacion1El 21 de mayo de 1862, María Esperanza González Puig, se reúne junto con tres jóvenes que querían compartir el mismo Proyecto de Vida: su sobrina Mercedes Arqués, Luisa Martí y Asunción Calderó, que reconocieron como Fundadora, superiora y madre, a María Esperanza.
Las hijas de Madre Esperanza deseamos ser presencia del amor misericordioso, allí donde el niño, la joven o la mujer necesiten una mano que acoja, anime, oriente y acompañe.

Nos anima en nuestro servicio misionero y eclesial, la caridad y generosa entrega al bien de nuestros hermanos los hombres, la humildad y sencillez de vida, la oración y la imitación del Inmaculado Corazón de María, que es para nosotras un ejemplo de vida por la meditación de la Palabra de Dios, su disponibilidad ante el señor y por su prontitud en el servicio a los demás.

Según las necesidades de los tiempos y de la propia Congregación, se han buscado nuevas presencias y dejado otras. En 1967 se funda la primera comunidad fuera de España, una región muy pobre de Argentina. Atendiendo la petición de la Iglesia, un grupo de Hermanas se embarcó hacia lo desconocido e incierto; las dificultades se superan cuando se busca la fidelidad a la voluntad de Dios.

Actualmente la Congregación tiene presencia en España, Argentina y Paraguay. Durante diez años estuvo presente también en Filipinas y Costa Rica.

Congregación 1
Congregación 2
Congregación 3